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 Herramienta CP1                      Tacto flor

 

 

TRABAJO DE ATENCIÓN     

Antes de entrar en el ejercicio o ejercicios que hayas escogido para trabajar con el cuerpo, te aconsejo que practiques con cualquier ejercicio de relajación o atención. Yo te propongo uno para la atención, ya que te facilitará la actitud de estar plenamente presente, si quieres profundizar en tu comprensión y vivencia con el cuerpo.

Con esta meditación vas a conseguir que tu mente se mantenga estable y se serene, fortaleciendo estas cualidades y desarrollándolas. Cuando lo consigas te darás cuenta que ése es su estado natural. 

 

Lugar recomendado:

Cuando se crea un entorno adecuado es más fácil practicar cualquier tipo de meditación. Te sugiero que, aunque sea un pequeño espacio de tu casa, le des un ambiente que te sea agradable y que te inspire. Los ejercicios corporales que hayas seleccionado en este caso convendrá que los hagas en este mismo lugar. De todas formas, todos los ejercicios que te propongo son para "espacios reducidos", pues están escogidos para que puedas adaptarlos a tu entorno y a tu cotideanedad.

Busca un lugar tranquilo ante todo. Esta Herramienta también puedes practicarla en la naturaleza ♣.

 

Tiempo recomendado:

Practica durante un mínimo de 10 minutos antes de trabajar con la Herramienta corporal que hayas escogido. Ese tiempo será suficiente para entrar en el estado de atención y presencia adecuado. En un principio, hasta que no tengas el ejercicio aprendido, dale la durabilidad que necesites para terminar toda la série. En este caso, al ser un ejercicio previo para otro ejercicio corporal, no es necesario que lo alargues demasiado.

También puedes trabajar con esta meditación al margen de los ejercicios corporales. En tal caso, puedes realizarlo hasta un máximo de 20-30 minutos. Y puedes hacerlo, si quieres, varias veces al día. Por la mañana, al levantarse, y por la noche, antes de acostarse, son buenas horas para realizarlo.

Convendrá que te pongas un reloj que te avise del tiempo que hayas establecido. Por otra parte, hacer el jercicio cada día a la misma hora te ve a ayudar a ser más constante.

 

Desarrollo del ejercicio:

Cuando empieces el ejercicio puedes recordarte  "estoy aqui para trabajar con mi mente", "estoy aquí para entrenar mi mente a estar más atenta." Si a lo largo del ejercicio ves que te distraes y no consigues estar atento, puedes repetirte estas frases las veces que haga falta, acompañadas por una respiración profunda, inspirando por la nariz y soltando el aire larga y pausadamente por la boca.

Vas a estar de pie, con los pies separados a la distancia de los hombros. La espalda estará recta. Las piernas un poco relajadas. La pelvis la basculamos muy suavemente hacia delante con el fin de suavizar la curva lumbar.

La cabeza la tenemos como suspendida de un hilo al techo. La barbilla ligeramente hacia dentro, para suavizar la curva cervical. Los brazos cuelgan sin rigideces a los lados del cuerpo. Los piés, bien anclados en el suelo.

Nuestra postura afecta a nuestra mente. De ahí que, si adoptas una postura decaída y poco erguida, aumentarán las probabilidades de que te distraigas y pierdas la atención. Conviene que tengas una sensación de estabilidad y fortaleza, vigilando que estés libre de tensiones o rigideces al mismo tiempo. Puedes visualizar tus huesos en la posición correcta, y dejas que la musculatura y demás descanse en esa estructura firme. Conviene mantener una actitud calmada y despierta.

Si algo te impide estar de pie, puedes sentarte en una silla o cojín de meditación. En el primer caso, convendrá que tengas la espalda recta y, sobre todo, los pies bien apoyados en el suelo. Las manos reposarán en tus muslos, con las palmas hacia abajo. En el segundo caso puedes cruzar las piernas, y los brazos los pones en la misma posición, en los muslos, y con las palmas hacia abajo.

Un vez bien colocado, haz un par de respiraciones profundas, inspirando por la nariz y sacando el aire por la boca, muy lentamente. Después, sigue con una respiración natural durante todo el ejercicio. Con cada respiración te vas relajando cada vez más. Cierra los ojos cuando tu mente esté más serena. Si prefieres tenerlos abiertos, mira al menos hacia abajo, buscando cierto recogimiento. Si llevas gafas, quítatelas.

Bien, hasta aquí la colocación. Tal como te he dicho, lo que  interesa en este ejercicio o Herramienta es trabajar la atención y la presencia, por lo cual vamos a utilizar la visualización. (La visualización es mucho más efectiva de lo que parece. La potenciarás si utilizas todos tus sentidos para reforzarla; es decir, intenta visualizar con el máximo de detalles y sensaciones.)

Para empezar, vas a tomar consciencia de todo tu cuerpo y del espacio que ocupa. Una vez tengas consciencia de ello, vas a deslizar tu atención a la cabeza. El ejercicio te pide que prestes atención a todo lo que tienes en ella, y que lo vayas visualizando; la piel, el pelo (puedes visualizar el color y hasta el aroma. ¡No lo olvides!), los ojos, la nariz, los oidos, incluso la lengua, los dientes y todo lo que se te ocurra visualizar. (Si te dejas alguna parte, no pasa nada.) Muy importante es que, a medida que vas visualizando las partes de tu cuerpo, revisa si en ellas hay tensión. Si fuera así, visualiza cómo se diluye esa tensión o rigidez al posar tu mente sobre ella. (Puedes inventarte la forma más adecuada para ti; desde una luz que la desintegra hasta unos bichitos tipo videojuego que las devoran. Todo vale en las visualizaciones, por tanto, no dudes en utilizar la imaginación y la creatividad).

Una vez hayas deslizado tu mente por la cabeza (procura que sea de forma ordenada y de arriba a abajo), puedes ir bajando tu atención (con todos los  órganos que quieras añadirle), por el cuello y los hombros, el tórax, los brazos, el vientre y las extremidades inferiores, hasta llegar a los pies. No olvides ir posando tu mente en cada parte de tu cuerpo, observando tranquilamente lo que veas allí y revisando constantemente si hay tensiones o rigideces.

Es de gran importancia no hacer juicios de lo que veas, pues de lo que se trata es de trabajar la atención sin más; por tanto limita el ejercicio a ir posando la mirada con todo detalle en las distintas partes de tu cuerpo, hasta que llegues a la planta de los pies. Una vez allí, visualiza unas pequeñas raices que se irán agrandando a medida que profundices en la tierra, y ves notando cómo aumenta tu estabilidad a medida que echas raíces. Te darás cuenta a estas alturas del ejercicio que tu sensación de presencia y de atención se ha incrementado considerablemente.

 

Comentario:

No te olvides  de revisar de vez en cuando las tensiones que puedas tener, o las malas posturas, y rectifica. En cualquier momento del ejercicio puedes hacerlo. Puedes soltar la tensión ayudándote con una respiración profunda, inspirando por la nariz y soltando por la boca, larga y pausadamente.

 

Observaciones:

Esta Herramienta es de una gran sencillez y, cuando la tengas aprendida y practicada, verás que puedes utilizarla en cualquier momento en que te sientas disperso o inquieto. És muy útil para centrarse, antes de ponerse a estudiar o hacer algún exámen. ¡Pruebalo!

 

 

 

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IMPORTANTE: Consulta a tu médico si tienes algún problema físico o psicológico, o ante la más mínima sospecha de que estos ejercicios puedan perjudicarte. Midnight Sun no se hace responsable del mal uso de estos ejercicios.